Entrevistas

17 DE JULIO DE 2026 | VACÍO SUBJETIVO Y JUEGO

Ludopatía: un síntoma vinculado a necesidades inconscientes

Entrevista a Veronica Giachino, Directora de AABRA Lanus, quien nos comenta sobre el tratamiento de ludopatía, en el cual resulta central explorar el sentido simbólico del acto lúdico —culpas, vínculos familiares, fantasías de control y expiación— y la función que la repetición tiene en la economía pulsional del sujeto.

Por Lic. Prof. Carolina Duek
Enviar por mailImprimir

-¿Qué lectura hace el psicoanálisis de la ludopatía?

-Desde el psicoanálisis, la ludopatía no se reduce a una mera adicción a los juegos de azar, sino que se concibe como un síntoma vinculado a necesidades inconscientes: una modalidad de autocastigo, una búsqueda de expiación de la culpa y una forma de regular un vacío subjetivo mediante la repetición. En su texto "Dostoievski y el parricidio" (1928), Freud analizó la compulsión al juego y sostuvo que el ludópata muchas veces busca perder: la apuesta funciona como un castigo necesario para aliviar una culpa inconfesable, y el sujeto obtiene una "descarga" a través del sufrimiento de la pérdida.
Se habla también del "juego en sí y por sí": lo esencial es el gesto automático, la inercia, la tensión y la emoción del momento, independientemente del resultado económico. El jugador queda dominado por una insistencia pulsional que la palabra no alcanza a nombrar ni a contener. Autores posteriores, como Edmund Bergler, profundizaron en la idea del núcleo masoquista del jugador patológico: dificultades inconscientes para conservar o disfrutar lo obtenido llevan a destruir las ganancias —perdiéndolo todo— para reafirmarse como víctima o perdedor. Además, apostar funciona como defensa frente a angustias profundas: al desafiar al azar, el sujeto busca la ilusión de controlar su destino; paradójicamente, bajo la excusa de "ganar dinero" se encubre la búsqueda de goce pulsional que permite evadirse de una realidad insoportable.

-¿En qué se diferencia de otras adicciones?
-Desde una perspectiva psicoanalítica, la ludopatía se diferencia de otras formas de adicción en varios aspectos estructurales y dinámicos que remiten a la naturaleza del objeto, la organización pulsional y el significado simbólico del acto. En primer lugar, mientras muchas adicciones están centradas en el consumo de una sustancia que produce modificaciones corporales y efectos farmacológicos directos, la ludopatía se orienta hacia una actividad simbólica —apostar, jugar— cuya relevancia principal es formal (reglas, azar, riesgo) y experiencial (tensión, suspensión, pérdida). Esta distancia entre objeto y sustancia introduce modalidades singulares de repetición y gratificación: en el juego lo determinante suele ser el "gesto" y la experiencia del momento más que el resultado económico en sí.
En segundo lugar, la clínica psicoanalítica ha subrayado la presencia frecuente de una lógica masoquista en el jugador patológico. A diferencia de adicciones en las que predomina la búsqueda de placer, alivio o anestesia frente a la angustia, la ludopatía incorpora con frecuencia una tendencia a la pérdida y al castigo: el sujeto puede reproducir conductas que confirman una posición de víctima o expiación de una culpa inconsciente, redactando dinámicas intrapsíquicas de pérdida y destrucción de lo obtenido. Vinculado a ello está el carácter persecutorio del azar y la fantasía de control: el desafío al destino y la ilusión de dominar la contingencia tienen un valor simbólico que no suele encontrarse con la misma intensidad en otras adicciones.
Finalmente, desde el punto de vista del tratamiento psicoanalítico, estas diferencias implican acentos clínicos distintos: en la ludopatía es central explorar el sentido simbólico del acto lúdico —culpas, vínculos familiares, fantasías de control y expiación— y la función que la repetición tiene en la economía pulsional del sujeto, mientras que en otras adicciones suele ponerse mayor énfasis en la relación con el objeto consumido, la regulación somática de la angustia y los procesos de dependencia corporal. No obstante, las distinciones son relativas: muchos mecanismos (repetición, evasión, falla en la simbolización) pueden coincidir y solaparse entre distintas modalidades adictivas.

-¿Cuál es la propuesta de AABRA?
-Somos un centro integral de abordaje ambulatoria en salud mental que trabaja interdisciplinariamente abordando al paciente en todo su contexto, por lo que la familia o referentes del mismo participan del dispositivo de tratamiento (si así lo requiere) a fin de posibilitar la independencia y bienestar general del paciente. Allí, entendemos a la salud como un proceso determinado por componentes históricos, socioeconómicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y mejoramiento implica una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de los derechos humanos y sociales de todas las personas. Comprendemos que la modalidad de abordaje debe ser preferentemente en el ámbito de sus redes, en su ámbito social, contando si es posible con las redes familiares y sociales de las personas. Además trabajamos con el objetivo de reforzar los lazos existentes o restituir lazos a fin de construir una red de acompañamiento de las personas subrayando el sentido comunitario. Por otro lado esta cuestión pone el acento en la interdisciplina y la intersectorialidad a fin de garantizar la construcción de la red (de atención en salud y social).

-¿Cuáles son posibles líneas de abordaje?
-Promovemos un abordaje a la problemática de salud basado en un enfoque de Derechos Humanos en el marco de la Ley de Salud Mental. Nos centramos en las personas, en sus trayectorias vitales y constitución subjetiva, desde una lectura psicoanalítica, entendida en términos de psicoanálisis aplicado. Consideramos que las problemáticas de la época deben ser comprendidas no sólo en un nivel psicológico individual o familiar, sino como un síntoma emergente y a la vez sostenido por factores que abarcan distintas dimensiones sociales, culturales, económicas, jurídicas y hasta políticas. Promoviendo la prevención y los espacios de reinserción social.

-¿Qué dispositivos hay posibles para el tratamiento?
-Los pacientes son atendidos bajo la modalidad ambulatoria presencial y/o remota de asistencia que presenta distintos niveles de inserción, de acuerdo a la problemática individual. En una primera instancia se realizarán entrevistas diagnósticas de admisión con el paciente y su familia, para su posterior derivación a otros estamentos de la institución. De acuerdo a la problemática evaluada y en una proyección de riesgo de menor a mayor, se los asistirá en Tratamiento familiar, individual, entrevistas o controles psiquiátricos. Además, tratamiento con nutricionista y diversos talleres como de expresión corporal y/o gimnásticos recreativos, prevención de riesgo futuro, artísticos, musicoterapia. También hay grupos terapéuticos y/o de autoayuda entre pares optativos (según la gravedad y evolución del caso) y grupos de padres y/o familiares allegados (multifamiliar).

Lic. Veronica Giachino es psicóloga. Directora de AABRA Lanus desde 2007 hasta la actualidad. Coordinadora de los DTC de la Sedronar en Municipio de Lanús desde 2015 hasta 2022. Coordinadora de DTC de la Sedronar en la Provincia de Córdoba y La Rioja desde 2022 hasta 2025. JTP de la P. Profesional: Anorexia, Bulimia y Obesidad, de la Facultad de Psicología U.B.A. Docente de la Carrera de Especialización Clínica con orientación psicoanalítica de la Secretaría de Posgrado de la Facultad de Psicología U.B.A.